Conoce a Víctor Cancino miembro del directorio Coworking Maule

Víctor Cancino es una de las piezas claves de Coworking, no sólo forma parte del directorio, sino que además es director académico de universidad Santo Tomás sede Talca.

¿Qué es Coworking Maule para usted?

Para mi Coworking es un espacio de creación de nuevos proyectos, de innovación y de trabajo colaborativo. Nosotros hemos trabajado en esta alianza coworking-UST, pensando en poder contribuir a la región a través de un espacio que promueva el emprendimiento, que promueva nuevas ideas, que permita la comunicación y la conexión de las personas en torno a los desafíos que tienen hoy día las empresas, los mercados y la nueva economía, que es el desafío de estar trabajando permanentemente en red y generar una dinámica de innovación permanente.

Eso es para mí Coworking, un espacio para que las personas puedan innovar.

¿De dónde nace la idea de crear Coworking?

La universidad siempre ha estado interesada en el emprendimiento como un ámbito de desarrollo relevante, no solamente desde el punto de vista de nuestros estudiantes, sino como un desafío institucional, que involucra a toda la comunidad Tomasina y las instituciones que conforman las redes de colaboración de la universidad, ya que el emprendimiento es un fundamental hoy día para la región y el país..

Por otra parte, nosotros concebimos el emprendimiento como un espacio de formación y de desarrollo, donde las personas pueden adquirir competencias específicas en este ámbito. Por lo mismo, cuando se dio la posibilidad de postular a un proyecto conjuntamente con Mall Portal Centro, aprovechamos la oportunidad gracias a los recursos que CORFO entrega para este tipo de iniciativas.

¿Cuál es su participación en el proyecto?

Mi rol aquí es doble. Por una parte por ser el director académico de la universidad tengo que velar por el logro de los objetivos y la calidad de cada una de las iniciativas, proyectos y programas que funcionan al interior de la universidad.

Pero particularmente en este proyecto, participo como miembro del directorio. Mi rol radica en aportar al diseño de las líneas estratégicas, los planes de trabajo y las distintas actividades que estamos desarrollando dentro de Coworking, buscando una intencionalidad desde el punto de vista de promover el emprendimiento, para el desarrollo de capacidades que podemos generar en los emprendedores y que este espacio en definitiva cumpla los objetivos para lo cual está hecho, que son los objetivos que compartimos con CORFO en términos de la promoción de la innovación y el emprendimiento como un eje de desarrollo en la Región.

¿Cuál es su balance del primer año y cómo ve la marcha del segundo año de Coworking?

Hago un balance muy positivo desde el punto de vista que logramos consolidar el trabajo que estamos desarrollando como equipo. No es trivial unir a una universidad con una empresa en torno a un proyecto de esta naturaleza. Finalmente logramos establecer una dinámica muy productiva que nos permitió afrontar todos los desafíos y lograr los objetivos que estaban planteados para el primer año.

Este segundo año nos ha permitido avanzar en el posicionamiento de coworking en la región como un espacio de referencia en emprendimiento e innovación.

Estamos trabajamos día a día, para ir afianzando con más fuerza mediante conceptos y acciones concretas, para que el emprendimiento y la innovación sean ámbitos donde coworking y la UST cumplan un rol importante en la Región del Maule.